Jaque a la jubilación soñada

A lo largo de los últimos 18 años ha habido un marcado descenso del número de matrimonios contraídos anualmente. Por otra parte, el número de divorcios aumentó, hasta el punto de llegar a superar el número de casamientos contraídos en un mismo año en Uruguay. Una de las consecuencias de las rupturas familiares ha sido la disminución en el porcentaje de niños que viven con ambos padres biológicos.

Cerca del 40% de los menores de 18 años viven sólo con uno o ninguno de sus padres. Otra consecuencia de las rupturas familiares se refleja en la disminución de la cantidad de personas por hogar: «desde 1990 a la fecha se observa que hay una persona menos cada dos hogares». Todos estos datos reflejan que la familia en Uruguay «no parece gozar de buena salud.

Hoy en día muchos jóvenes optan por preservar su bienestar económico antes de formar una familia, por lo cual ese sueño de “tener un hogar” quedó postergado o si lo conforman – en muchos casos – no es con más de 2 hijos; los 6 hijos de antes se puede decir que son los 4 hijos de hoy.

Si analizamos los resultados del  último Censo en el año 2011 se puede apreciar que la población uruguaya crece a un ritmo anual de 0,19%. Esta reducción en el ritmo de crecimiento confirma la tendencia a la baja iniciada en el período intercensal 1996-2004, la misma sigue su camino decreciente en la actualidad. El período 1985-1996 había mostrado un alza en el ritmo de crecimiento de la población con respecto al período intercensal 1975-1985, caracterizado por una agudización de los saldos migratorios negativos debido a factores económicos y políticos.

Si nos comparamos con la región, encontramos que Argentina también viene en disminución el crecimiento; ubicándose en 0,9%, en México en 1,2%, en Brasil 0,9%, en Chile 0,9%, en Perú 1,3%, en Paraguay 1,7%.

Este hecho va a tener una repercusión negativa en todas las personas que quieran jubilarse en los próximos años.

En países como Paraguay sucede exactamente lo inverso, ya que el 70% de la población está compuesta por jóvenes, hecho que asegura el crecimiento en los próximos años debido a la incorporación inminente de personas en etapa productiva.

Si analizamos los sistemas de jubilación al igual que los sistemas privados de salud, vemos que se necesita una gran cantidad de jóvenes para poder funcionar, de lo contrario el sistema se vuelve deficitario.

Este hecho va a llevar probablemente a que el Estado extienda en el corto plazo la edad jubilatoria, llegando a los 70 años para alargar la agonía del sistema sin encarar el problema de fondo.

¿Cómo puede ser que el gobierno premie con asignación por hijo a familias sin recursos y castigue a la clase media trabajadora que desea tener hijos obligándolos a pagar más Fonasa e IRPF?

Aunque suena controversial mi pregunta, me estoy refiriendo que el estado debería incentivar de alguna manera a la mano de obra trabajadora y al target ABC1.

Nuestro país tiene un alarmante índice de deserción estudiantil donde menos del 10% de los estudiantes universitarios se recibe, el índice de repetición más alto de la región y los menores índices de egreso del Mercosur. A esto hay que sumarle que las familias que tienen mayor cantidad de hijos suelen ser las de bajos recursos, quienes serán el núcleo productivo de nuestro país en los próximos años, si ya no lo son.

¿Alguna vez nos hemos preguntado cuál es la verdadera razón de que algunos trabajadores prefieren trabajar en negro? Esto se debe a que si no trabajan el Estado los premia por tener hijos (asignación por hijo) aunque si trabajan y tienen hijos los castigan sacándoles el beneficio.

Esta paradoja tiene consecuencias gravísimas a nivel de productividad y la responsabilidad es de todos. En nuestro país no existe el plan familiar para adquirir productos y se ve a cada persona como un ser individual.

Al punto que voy con esto, es que en países como Argentina, el plan familiar en colegios, clubes, servicios de salud significa que a partir del segundo hijo ya no pagas más u obtienes una quita del 75% sobre el excedente.

Este tipo de acciones de las cuales carece Uruguay, hace que sea inviable poder darles a cuatro hijos el nivel de vida que deseamos.

¿Qué pasaría si se dieran éstos beneficios? ¿Qué sucedería si te permitieran deducir el costo de la guardería, útiles escolares, indumentaria escolar, universidad o la educación a la hora de pagar el IRPF?

Debemos dejar de criticar a los jóvenes diciendo que no quieren tener hijos y preocupémonos por mejorar las condiciones para que los tengan. En caso contrario, vamos a estar condenados a trabajar toda nuestra vida ya que no va a haber masa critica para pagar nuestra jubilación o la misma va a ser cada vez más chica más allá de nuestros aportes jubilatorios.

El apoyo a las familias de parte del empresario es clave e invito a todos a que se animen a romper los parámetros establecidos, es algo que comprendí hace mucho tiempo.

Por esa razón, en Campiglia Pilay nuestros clientes suman puntos por: Matrimonio, nacimiento por cada hijo y avance en los estudios; con el fin de que aquellas personas que tienen un núcleo familiar mayor vean incrementado su rentabilidad a la hora de invertir su capital.

En conclusión, sin familia no hay futuro y un País sin niños está condenado al fracaso o a ser invadido por inmigrantes.

¿ Qué haremos al respecto?

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